El administrador de fincas

Todo lo que siempre quisiste saber sobre el administrador de fincas, sus funciones y una guía orientativa si es que piensas dedicarte a esto.
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José romero sanfelix

Por José Romero Sanfélix (Administrador de fincas nºcol.2271)

¡Hola!

Si has llegado a esta página puede ser por muy diversas razones: 

Puede que necesites información sobre cómo administrar tu comunidad de vecinos, puede que te estés planteando empezar un nuevo proyecto como administrador de fincas, incluso puede que simplemente estés buscando un nuevo administrador porque la situación de tu comunidad de vecinos se ha vuelto… Compleja.

Sea por el motivo que sea, has llegado al lugar adecuado.

Este es un artículo enorme donde damos respuesta a prácticamente la totalidad de tus preguntas, con sinceridad y con un poco de sentido del humor. ¿Cuál es la utilidad de tener buenos conocimientos sobre cualquier tema si luego nadie quiere leer tu artículo porque se muere de aburrimiento?

Así que a continuación te voy a dejar una serie de opciones para llegar a partes concretas del texto.

Si tienes tiempo y quieres conocer todos los aspectos sobre la administración de fincas, simplemente ignora estas opciones y sigue leyendo.

Espero que el artículo te guste y te resulte útil.

¿Qué es un administrador de fincas?

El administrador de fincas es un profesional que se dedica a gestionar todos los procesos y necesidades que se dan en una comunidad de propietarios.

Entre todas las tareas que se realizan, destacaría las siguientes:

  • La gestión contable de la comunidad de vecinos.
  • La gestión de los impagos de los propios vecinos.
  • El asesoramiento a la comunidad de propietarios en todo lo referente a la ley de propiedad horizontal, y procurar que las tomas de decisiones se ajusten a esta ley.
  • La convocatoria, gestión y redacción de las actas de las juntas de propietarios.
  • La gestión de reparaciones y obras.
  • La mediación y gestión de posibles conflictos entre vecinos.
  • La coordinación de proveedores de servicios para la comunidad de propietarios, así como la búsqueda de mejores proveedores a petición de los propios vecinos.

Estas son esencialmente las tareas que un administrador de fincas debe realizar.

No son pocas.

No deja de ser sorprendente la cantidad de personas que se resisten a entender que formar parte de una comunidad de propietarios implica necesariamente el mantenimiento de las zonas comunes.

En mi opinión, es una pena que la gestión de las reclamaciones de deudas sea una parte tan esencial de la profesión… Pero es una realidad. 

Quizás por ese motivo existen tantos abogados que son además administradores de fincas, aunque en mi opinión, como os expondré más adelante, un administrador de fincas es esencialmente un contable qué sabe cómo tratar a la gente.

El administrador de fincas
Funciones del administrador de fincas

Funciones del administrador de fincas

Los administradores de fincas tenemos una serie de funciones que debemos realizar. Unas están reflejadas en la ley de propiedad horizontal y otras forman parte del desarrollo diario de nuestro trabajo, aunque no quede reflejado en la propia ley.

Pero no hay que equivocarse con esto. El administrador de fincas también tiene la obligación de no realizar ciertos trabajos que están muy por encima de las funciones que debe realizar y que pueden generar problemas tanto a la comunidad de propietarios como a sí mismo.

Así que voy a describirte cuales son nuestras funciones y luego te indicaré también cuales no son (ni deben ser) las funciones de un administrador de fincas.

El administrador de fincas es un contable

Para poder gestionar una comunidad de vecinos necesitas saber cuánto dinero recoges, donde va a parar y meterlo en diferentes partidas, especialmente cuando estos fondos tienen distintos usos.

Al utilizar únicamente una cuenta corriente por comunidad de propietarios, esta actividad es esencial.  Es el equivalente a tener un único armario separado por distintos cajones y compartimentos.

Además necesitas saber exactamente qué debe cada vecino en cada momento. 

Aquí no se pueden cometer errores. Si le pides a un vecino que se ponga al corriente cuando no tiene ninguna deuda, estarás generando un cliente descontento. 

Además, tendrás que encontrar el origen del error y dar explicaciones al respecto, por lo que estarás sumando horas de trabajo innecesarias.

Es más, este cliente descontento tratará su caso con los vecinos en las zonas comunes, por lo que puede generar un clima de desconfianza en la comunidad de propietarios.

¡Y todo por un problema contable!

Este es solo un ejemplo de la multitud de problemas que pueden darse por llevar una contabilidad descuidada o desactualizada. Y por este motivo te recomiendo que uses tus conocimientos contables con frecuencia y de forma rutinaria con un buen programa de gestión.

Y si no tienes nociones de contabilidad (algo que es muy habitual en el sector)  te recomiendo que aprendas lo antes posible y lo apliques rigurosamente.

El administrador de fincas es un contable
El administrador de fincas

El administrador de fincas debe mediar

En las comunidades de propietarios se generan conflictos entre vecinos. A veces también entre grupos de vecinos. 

Ejemplos clásicos son el horario de las piscinas, el uso de las terrazas comunitarias y la elección de proveedores de servicios.

El administrador de fincas ha de gestionar estos conflictos y hacer que reine la paz en su comunidad de vecinos.

Esto no significa necesariamente que el administrador tenga que tomar las decisiones, de hecho no debe, pero sí que forma parte de nuestra labor el favorecer la toma de decisiones.

¿Hay un problema de uso de zonas comunes? Explica cuáles son los límites.

¿Existe descontento con un proveedor? Busca distintos proveedores, ofrece distintos servicios y precios, pero sin decidir por la junta de vecinos.

Este tipo de labores diplomáticas no son sencillas, pero son muy útiles. ¡Incluso esenciales!

El administrador de fincas tiene que planificar

Todos los vecinos quieren tener el edificio de sus sueños, pero nadie quiere pagarlo.

Es necesario que el administrador de fincas ponga sobre la mesa la cruda realidad: Todo cuesta dinero, y la única forma de evitar que este desembolso duela es necesario planificar las cuotas y derramas con antelación.

Cuanto antes planifiques una derrama, mejor. 

Ganamos todos.

Por un lado, la percepción de la comunidad de propietarios mejorará enormemente, ya que considerarán un gestor organizado. 

Por otro lado evitarás el descontento propio de la falta de planificación, ya que a la larga todos los edificios requieren obras, y cuando estas son urgentes es necesario realizar derramas igualmente urgentes y de cantidades enormes.

El administrador de fincas
El administrador de fincas debe gestionar incidencias

El administrador de fincas debe gestionar las incidencias del edificio

Sí, es cierto, los administradores de fincas no somos vendedores de seguros, pero no tenemos más remedio que gestionarlos.

Es una batalla perdida y hasta cierto punto tiene sentido.

Las comunidades de propietarios van a exigirte que gestiones los daños que se produzcan en la comunidad de vecinos. Si este trabajo no se realiza con diligencia, a la larga perderás el cliente.

El administrador de fincas es la persona que ha de coordinar la resolución de estos problemas sobrevenidos.

Puede ser un poco frustrante tener que hacer este trabajo cuando realmente debería hacerlo el mediador del seguro que la comunidad haya contratado.

Si como administrador de fincas no quieres que esto te suceda, te recomendamos que trabajes con una gestora de seguros que vaya a atender tus llamadas, realice la apertura de los siniestros y les haga una seguimiento.

Recomienda directamente sus servicios. No pierdes nada.

Es muy habitual contratar el seguro de un mediador que sea familiar o amigo de algún vecino de la comunidad de propietarios. 

Como este sector está muy desprofesionalizado, puede suceder que esta persona luego no responda cuando vengan los problemas. También puede suceder que sea un buen profesional. Ojalá sea así.

Sea como sea, si el mediador no responde, es el administrador de fincas quien ha de hacer el trabajo del mediador y coordinar el siniestro.

Qué trabajos nunca debe hacer un administrador de fincas

Por pedir que no quede.

Si trabajas correctamente, si eres rápido y eficiente, tus clientes satisfechos se darán cuenta de ello… Y te pedirán más cosas.

Primero te pedirán que resuelvas problemas de la comunidad de vecinos, pero pueden terminar pidiéndote que les resuelvas cuestiones personales.

Tienes que cortar con eso.

No cruces esa línea. 

Tienes que aprender a decir que no. 

“Mi expareja no quiere pagar su parte de la comunidad” o “Me siento inseguro porque hay una persona paseando por la acera de enfrente” son frases que escucho demasiado frecuentemente.

Naturalmente estoy exagerando, pero no tanto como puedas imaginar. Te dejo un listado de trabajos que bajo ningún concepto has de realizar.

El administrador de fincas tiene que saber decir que no
Los administradores de fincas no somos policías de edificios

No te conviertas en policía de barrio.

Si la policía no puede resolverlo, el administrador de fincas tampoco.

Una cosa es mediar entre vecinos, y otra cosa es patrullar los rellanos.

Si un vecino tiene perros que ladran a altas horas de la madrugada, informa a tus clientes que existen ordenanzas municipales que todos tenemos que cumplir, y que el administrador no tiene capacidad para hacer valer las leyes. Tendrán que contactar con la policía por sí mismos.

Si los vecinos del tercero están de obras, les puedes indicar que existe la necesidad de tener las licencias correspondientes, y que de nuevo la policía puede hacer los trabajos de comprobación correspondientes.

Si los niños corren alrededor de la piscina comunitaria, pueden (y en ocasiones deben) contratar los servicios de un vigilante que mantenga el orden y la seguridad. No hay cartel en el zaguán que pueda hacer que la velocidad de los niños disminuya.

Que las prisas no te lleven a sobrepasar ciertos límites.

Vaya, parece que las tuberías, que llevan sin revisarse 40 años, se han roto y están mojando a una de las viviendas. Qué suerte que tan solo con 4000€ se solucione este problema. Llama a un fontanero para que venga de urgencia.

Pues no.

Una cosa es que el administrador de fincas pueda (y deba) gestionar los problemas derivados de roturas y desgastes, y otra cosa es que tome decisiones que debe tomar la junta de propietarios.

Hay una cifra indeterminada que ronda los 500€ por la que las comunidades de propietarios pueden pensar que les estás secuestrando la toma de decisiones.

Por este motivo, te voy a aconsejar lo siguiente:

  • Haz lo posible para que la junta de vecinos tome todas las decisiones.
  • Si no se puede tomar la decisión en la junta de propietarios, solicita el visto bueno de presidente y genera una circular para asegurarte que todos tus clientes tienen el conocimiento de que se ha tomado tal decisión debido a la urgencia y con el consentimiento del presidente.
  • Haz lo posible por contratar seguros que cubran daños por aguas. Son más caros, pero son necesarios para tu salud mental y es una buena práctica para la gestión de comunidades de propietarios.
El administrador de fincas no ha de sobrepasar ciertos límites
El administrador de fincas debe evitar tomar parte en las discusiones

Evita gestionar siniestros entre particulares

Como eres el administrador de la comunidad de vecinos es posible que tus vecinos vean como algo natural que les gestiones las goteras que provienen del vecino de arriba.

De nuevo, esto no es así. Sal de ahí.

Como administrador de fincas, tienes que mantenerte neutral, si realizas esta gestión (que claramente no te corresponde) el vecino de arriba sentirá que te estás posicionando en contra de él.

Informa a tus vecinos de que, lamentablemente, son ellos quienes deben realizar la labor de ponerse en contacto con su seguro para que este realice sus gestiones. Y si no tienen seguro del hogar, tendrán que llamar a un fontanero.

Sí que puedes facilitar que ambos vecinos se pongan en contacto, siempre que tengas esa información y ambos vecinos te autoricen para compartir sus respectivos números de teléfono. Ten mucho cuidado con la ley de protección de datos (LOPD).

¿Por qué elegir ser administrador de fincas?

Pero no todo va a ser malo ni mucho menos.

Ser administrador de fincas puede ser un trabajo muy estimulante, en el que aprenderás cosas todos los días.

Tan solo tienes que tener en cuenta que el principal trabajo del administrador de fincas es resolver conflictos, y cada conflicto es distinto entre sí.

Si eres una persona organizada, creativa, a la que le gusten los retos (o que necesite de cierta cantidad de estímulo diario) y con una gran capacidad para gestionar el estrés, esta puede ser tu profesión.

Particularmente, la administración de fincas me gusta porque:

1. Me encanta tener el trabajo de la oficina al día.

  1. Disfruto cuando resuelvo un problema de forma diplomática que parecía tener difícil solución.
  2. Cuando se acumulan tareas me supone un reto resolverlas con éxito y me siento bien cuando la rutina de trabajo vuelve a la normalidad.

Pues si quieres dedicarte a esto, tienes que ser un poco de esta manera. Al menos eso es lo que creo.

¿por qué elegir ser administrador de fincas?
Requisitos para ser administrador de fincas

Requisitos para ejercer como administrador de fincas

La respuesta te puede sorprender pero, técnicamente, no es necesario tener ninguna titulación para ser administrador de fincas.

Esto es un error, pero es lo que hay.

Ahora, si quieres ser administrador de fincas te recomiendo encarecidamente que tengas una titulación relacionada con economía, derecho o arquitectura. En concreto te recomiendo que tengas buenas nociones de contabilidad, ya que esta es la base de una buena gestión a lo largo de la que será tu carrera.

Si no terminas de entender en qué se gastan el dinero tus clientes, de poco te va a servir entender a la perfección las leyes o la distribución del peso a través de la estructura del edificio.

Supongo que se me ha notado que estudié empresariales.

Cuáles son los problemas a los que se enfrenta un administrador de fincas

Ser administrador de fincas no es tarea fácil.

En realidad considero que tener un trabajo relacionado con la atención al público nunca es tarea fácil, y en la profesión de la administración de fincas tienes que atender a mucho público.

Muchos clientes. Muchas visitas inesperadas en la oficina.

Muchos gritos. Muchas llamadas telefónicas.

En realidad, nada de esto es un problema específico de esta profesión, es un problema cuando tienes que tratar con gente de muchos tipos distintos. 

Así de diversos son los edificios, y por ese motivo así de diversos serán tus clientes.

Si la atención de cara al público no te asusta, a continuación te voy a enumerar y describir todos los aspectos problemáticos que sí son específicos de esta profesión.

No te desanimes, para cada problema hay una solución y más adelante, en este mismo artículo,  también los trataremos todos en su conjunto.

Problemas habituales del administrador de fincas
Existe la percepción de que el trabajo del administrador de fincas es sencillo

La percepción generalizada de que administrar comunidades es tarea fácil

En la actualidad hay prácticamente un universo de profesiones y ocupaciones diseñadas para cubrir todas las necesidades que han surgido en la sociedad. Existen varias profesiones en las que se presupone o se exige un elevado grado de profesionalidad.

De esta forma, a nadie se le ocurriría contratar a un médico que no tuviese un título universitario, una especialidad e incluso un doctorado. 

Sin embargo, en muchas ocasiones la sociedad tiende a olvidarse de la importancia de las profesiones asociadas a las propiedades e inmuebles. La mayoría piensa que no requiere el mismo grado de especialización y que cualquiera puede realizar este tipo de trabajos.

Pues bien, esto es un error y es de aquí de donde brotan la inmensa mayoría de los problemas relacionados con la administración de fincas.

A nadie se le ocurriría operar a corazón abierto, pero seguramente muchos se atreverían a gestionar su comunidad de propietarios. Al fin y al cabo parece sencillo… Pero no lo es.

Ahora os contamos por qué.

Administrar una comunidad es gestionar un grupo de personas.

Esta profesión tiene mucho trabajo psicológico.

Normalmente, cuando alguien contrata un profesional, se establece un contrato entre dos partes. Esto, lamentablemente, no es lo que sucede en una comunidad de vecinos.

En las comunidades de propietarios cada cual tiene sus propios intereses. Uno puede pensar: “Para eso están las juntas de vecinos, ¿no? Para tomar decisiones”. Pero en la práctica habitual la gente se olvida en las juntas de comentar los problemas del edificio y posteriormente demanda (incluso exige) que se solucione su problema de forma inmediata.

Este es tan solo un ejemplo de los dilemas que se plantean a diario en la oficina de un administrador de fincas. Existen intereses contrapuestos y se exige al administrador que tome decisiones, cuando realmente no puede tomarlas, porque ese no es el trabajo de un administrador de fincas, sino de los propios vecinos.

Lidiar con este tipo de disyuntivas genera un enorme estrés. Y esto es tan solo un pequeño ejemplo.

Administrar comunidades de propietarios es administrar un grupo de personas
Administrar comunidades de propietarios es una cuestión de tiempo y horas

Una cuestión de gestión de tiempo

Cuando uno piensa en administrar su comunidad de vecinos, entiende que los problemas son sencillos o banales. Y es cierto, en la mayoría de casos lo son.

El problema es que son muchos.

Para poder gestionar correctamente una comunidad de propietarios no quizá solo necesites 15 minutos al día, suponiendo que no existan grandes problemas pero… ¿Qué sucede cuando tienes 100 comunidades aunque estas no sean problemáticas? Que como no te organices correctamente, no vas a tener horas en el día para poder realizar (y atender) todas las llamadas que tienes que realizar y recibir.

100 comunidades (insisto, cuando no existe ningún problema en ellas) son 25 horas diarias de trabajo.

Una cuestión de dinero

Uno podría pensar: “Bueno, pero al fin y al cabo, puedes contratar trabajadores y el problema está resuelto.” Es cierto, pero contratar trabajadores (sobre todo si son buenos profesionales) cuesta dinero.

Pongamos que se cobra una media de 70€ por comunidad, teniendo en cuenta que hay comunidades de propietarios grandes y comunidades de propietarios pequeñas. Siguiendo nuestro ejemplo, entran en la empresa 7000€ en ingresos.

Ahora tienes que pagar 3 trabajadores (mínimo) Eso son 4500€. Alquiler de la oficina, luz, agua, internet y software 1500€. Quedan 1000€ de beneficio.

¿Quién monta una empresa para ganar 1000€ mensuales? Nadie.

  • Solo te quedan dos alternativas: Subir precios, que es muy complicado, teniendo en cuenta que existe una gran competencia.
  • O ser terriblemente eficiente y hacer que cada hora se aproveche lo máximo.

Sobre esto hablaremos de forma muy extensa más adelante. La gestión del tiempo es una pieza clave en el negocio de la administración de fincas.

Administrar comunidades de propietarios tiene que ver congestionar dinero correctamente
Administrar comunidades de vecinos es saber delegar

Los problemas a la hora de delegar trabajos

Otro de los problemas que nos encontramos en el día a día es la contratación y delegación de los trabajos.

Cuando acudes a una junta de vecinos para aprobar un presupuesto de ejecución de obra o cuando te solicitan que encargues la reparación de algo que se ha roto (una cerradura, iluminación) es muy habitual que nadie proponga presupuestos.

Las comunidades suelen delegar estas cosas en el administrador, más aún cuando se tratan de reparaciones de poco valor e importancia.

Cuanto antes lo aceptes mejor: Si el trabajo no se realiza correctamente, la comunidad de vecinos hará directamente responsable al administrador de fincas.

Teniendo esto en cuenta, es muy necesario tener una muy buena red de proveedores. Si no la tienes, tus horas de oficina se multiplicarán atendiendo comunidades de vecinos descontentas y, además, tendrás que volver a encargar el trabajo. Esto producirá más descontento, más horas de atención… Y así sucesivamente.

No te preocupes, sobre esto también hablaremos más adelante.

El administrador de fincas no tiene un árbol del dinero

El problema del árbol del dinero

Cuando uno tiene un problema quiere soluciones, y si son gratis mejor.

En mi oficina tenemos de todo… Excepto un árbol del dinero.

Parece un poco tonto plantearlo, pero es así: Cuando quieres hacer grandes cosas, necesitas grandes cantidades de fondos… Y tus clientes tienen que entenderlo.

Este problema es muy frecuente: Una comunidad que quiere pintar la fachada, bajar un ascensor a cota 0, reformar el zaguán, sanear las canalizaciones… Y pagar 50€ trimestrales en cuotas y derramas.

Esto no es posible.

Evita a toda costa que te hagan responsable de ello. Tienes que insistir mucho sobre esta cuestión en las juntas de vecinos. Si no lo haces, harán al administrador de fincas responsable del inmovilismo de la comunidad, debido a la falta de fondos.

La solución, de nuevo, pasa por ser muy organizado y planificar. No te preocupes, también lo trataremos luego.

El teléfono de la esperanza

Todos queremos que nos atiendan magníficamente. El problema viene cuando se abusa de esta atención.

Tendrás clientes que te hablarán (repetidamente) de su divorcio, de lo mala persona que es su vecino, de los muchos problemas que tiene (en general) su edificio… O simplemente pasarán a saludar.

Pues vas a tener que gestionarlo. Vas a tener que decir muchas veces que “no” de la forma más educada posible y vas a tener que aprender a hacerlo.

En ocasiones se llama al administrador de fincas para aliviar la frustración
El administrador de fincas debe aprender a gestionar el estrés

La gestión del estrés

Todas las llamadas, todos los problemas, todas las reuniones de vecinos y toda esta responsabilidad te pasará factura. Para entonces tienes que aprender cómo descargar esta tensión.

Yo resaltaría tres buenas ideas que me han dado buenos resultados:

  • Aceptar que no puedes controlarlo todo, que en ocasiones se cometen fallos y que en otras ocasiones se te hará responsable de cosas que nada tienen que ver con la administración de fincas o la gestión de edificios.
  • Disfrutar del tiempo libre y no perder la perspectiva. Ser administrador de fincas es un trabajo, pero la vida es otra cosa. Administrar comunidades puede ser un trabajo divertido y estimulante, pero puedes perder el foco con facilidad con tantas horas de trabajo. No lo hagas. Disfruta de tu vida personal.
  • Acudir al psicólogo si lo necesitas. A mí me cambió la vida para bien.

La administración de fincas en la actual pandemia

Si en general, la profesión del administrador de fincas es de por sí estresante, imagínate en tiempos de pandemia.

Hay administradores de fincas que se han suicidado.

Mucha gente, administradores de fincas y clientes, están sufriendo problemas psicológicos que antes no tenían. Algunos han perdido familiares y han vivido situaciones muy duras.

Es un drama; un drama muy real.

De nuevo, es muy importante gestionar el estrés de la forma que consideres conveniente, pero es necesario gestionarlo.

Y ten en cuenta que:

  • Habrá momentos en que te solicitarán juntas de vecinos incluso cuando esté prohibido por el estado.
  • Se bloquearán procesos por no poder tomar decisiones. Lamentablemente esto no puede evitarse. La salud es lo primero.
La actual situación de la sociedad hace que el trabajo del administrador de fincas sea más complejo
Administrador de fincas

Algunos consejos finales para tener éxito en la administración de fincas

Vaya, parece que hemos repasado unos cuantos aspectos de la administración de fincas.

Si has llegado hasta aquí, definitivamente te mereces unas pequeñas píldoras de sabiduría que, al menos desde mi punto de vista, pueden lograr que te sea más sencillo llegar a tener éxito.

Elige las vacas lecheras

Cuando estudiaba en la universidad, un profesor nos recordaba continuamente que la clave del éxito es saber elegir a tus clientes. Qué gran verdad.

Hay comunidades de vecinos que te dan mucho dinero y poco trabajo, otras te dan mucho dinero y mucho trabajo, otras poco dinero y poco trabajo. Por último están las que te dan poco dinero y mucho trabajo.

Ten esto siempre presente y selecciona. Por supuesto debes conservar el primer tipo de cliente si todos las comunidades de vecinos que tengas te dan más dinero que trabajo, van por el buen camino, sin duda.

La cosa se complica con los malos clientes. Es difícil dejarlos caer, pero debes hacerlo. En cuanto tengas dinero suficiente para llegar a fin de mes, despídete de esa comunidad. Cesa. Vete de ahí.

No esperes que cambien ni esperes que llegue el momento ideal. Ni van a cambiar ellos ni el momento ideal va a llegar. Cesa cuanto antes y pasa página.

El administrador de fincas debe seleccionar a sus clientes

Preguntas frecuentes sobre el administrador de fincas

No es necesario colegiarse para ser administrador de fincas, pero por otro lado consideramos que sí es un aspecto positivo en la mayoría de casos.

Los principales motivos para colegiarte como administrador son la publicidad indirecta al formar parte de un colectivo organizado y el asesoramiento que ofrecen a los administradores de fincas colegiados.

No es necesario tener un contrato al uso con el administrador de fincas, simplemente es necesario que quede constancia de su contratación en el libro de actas donde se ha tomado esta decisión por parte de la comunidad de propietarios.

Tener administrador de fincas es obligatorio, ya que así viene recogido en la ley de propiedad horizontal como cargo esencial de la junta rectora de la comunidad de propietarios.

Sin embargo, no es obligatorio contratar los servicios de un administrador de fincas profesional.

En caso de no se contraten los servicios de un administrador de fincas profesional, el cargo lo realizará el presidente de la comunidad.

Ser administrador de fincas sí es rentable siempre y cuando sepas gestionar con eficiencia las comunidades de vecinos.

Si acumulas malos clientes o si realizas una mala gestión de incidencias de las comunidades de propietarios, pasará a ser un trabajo poco rentable.

Como en todos los trabajos profesionales, la rentabilidad depende de la eficiencia de tu trabajo por hora.

El administrador de fincas sirve para gestionar todos los aspectos relacionados con las comunidades de propietarios, desde la contabilidad hasta la gestión de juntas de vecinos.